Red de Bibliotecas de Castilla-La Mancha

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Orígenes: Desamortización y el Instituto de Segunda Enseñanza.

Francisco Javier Alonso López.

Juan Sánchez-Carnerero.

A lo largo del siglo XIX se suceden una serie de desamortizaciones mediante las cuales se expropiaron forzosamente bienes de la Iglesia Católica y de las órdenes religiosas, así como los baldíos y las tierras comunales de los municipios. La más conocida es la Desamortización de Mendizábal (1836-1837), aunque la precedieron y siguieron otras. De esta manera, se pusieron en venta mediante subasta grandes cantidades de tierras, edificios, pinturas, esculturas y libros a precios muy bajos. Algunos libros acabaron con destino en las bibliotecas públicas.

Fig. 1. Conventos Desamortizados

Fig. 1. Plano con la situación de los municipios cuyos conventos fueron desamortizados. Fuente Archivo de la Diputación Provincial de Ciudad Real (Mapa Javier Alonso).

 

En la provincia de Ciudad Real las requisas a los más de cincuenta conventos ascendieron a no menos de 16.100 libros, aunque la cantidad total fue mayor y nunca se podrá saber a cuánto ascendió.

Siguiendo órdenes gubernamentales, los fondos desamortizados llegan a las bibliotecas de las universidades y de los institutos de segunda enseñanza donde debían ser custodiados.

En Ciudad Real, durante 1843 se inaugura el Instituto de Segunda Enseñanza "Maestro Juan de Ávila" en el antiguo Convento de la Merced, que desde el 1 de noviembre de 1843 tornó su función de religiosa a docente. Al año siguiente se depositaron los fondos desamortizados en este centro, fecha de la creación de la biblioteca pública provincial, que recibía además los fondos de la biblioteca del propio convento.

 

Fig. 2. Insti Segunda Ense 1843

Fig. 2. Instituto de Segunda Enseñanza. Inauguración. 1843. Foto El Sayón.

 

Durante los años 1844 y 1860 la biblioteca se encuentra en un entresuelo de techo bajo y pocas luces. Hacia 1857 constaba de 1.440 volúmenes que con posterioridad aumentarían. Así, dos años más tarde, se custodiaban unos 3.400.

En 1860 la Junta Facultativa de Archivos, Bibliotecas y Museos solicitó informe privado al gobernador civil de la provincia y al director del instituto sobre la situación de la biblioteca, tras lo cual D. Ramón García Aguado, Catedrático substituto, se ofreció a catalogar los fondos haciéndolo en borrador, en papeletas sueltas y en tres tomos encuadernados, seguramente los primeros catálogos. D. Ramón García da la cifra de 5.000 volúmenes.

En 1861 el gobernador civil de Ciudad Real propone que se declare pública la biblioteca del Instituto y se destine en ella un ayudante, lo cual no se consigue, pero a partir de 1864 se determina que se debe encargar de la biblioteca un catedrático del Instituto de Segunda Enseñanza. Así mismo se instó al Instituto a que se procurara un local mejor para la biblioteca. Posteriormente, en 1866, se construyó una estantería para colocar 1.000 volúmenes, así como mesas y sillas para el servicio público.

A pesar de los cambios legales y de la dotación de personal indica el bibliotecario en 1881 que “al tomar posesión el 1º de enero, me encontré con los libros que la constituyen hacinados en dos o tres habitaciones de este establecimiento...”.

Debido a las necesidades que demandaba la Biblioteca, hacia 1881, gracias a las gestiones del vice-director D. Federico Galiano y a la Diputación Provincial, se trasladó a un local situado en una nave en la planta alta del mismo edificio “con una magnífica estantería” construida a expensas de la Diputación Provincial. Al local se le agregaron dos salas, siendo una el despacho del bibliotecario. Ambas instituciones, la Diputación Provincial y el Instituto, realizaron estudios y gestiones para proponer que la Biblioteca se convirtiera en Biblioteca Pública, "pensamiento generoso al que hubieron de renunciar obligados por la cuantía del importe".

Fig. 3. Biblioteca 1915

Fig. 3. Fotografía de la Biblioteca Pública de Ciudad Real. 1915. AGA 31/4750.

Desde este momento la Diputación Provincial dotó presupuestariamente a la Biblioteca para adquisición de libros. Los fondos también se incrementaron con distintas aportaciones de diversos ministerios del que dependía, volúmenes de la disuelta Sociedad para la Instrucción de la Clase Obrera de Ciudad Real, etc. En 1882 la biblioteca contaba con 4.679 volúmenes, cantidad inferior a la reseñada en 1860, lo que parece demostrar la falta de control propició el préstamo sin devolución de grandes cantidades de fondos.

Por Real Decreto de 10 de enero de 1896 la biblioteca se convierte en Biblioteca Pública Provincial, lo cual implicaba que el Ministerio dotara de fondos directamente a la biblioteca en vez de al Instituto, así como estar dirigida por un miembro del Cuerpo Facultativo de Bibliotecarios, Archiveros y Anticuarios. Ante la falta de personal se resuelve por la Dirección General de Instrucción Pública de 6 de marzo de 1899 que el Archivero de Hacienda también se hiciera cargo de la Biblioteca, tarea que recaerá oficialmente en D. Manuel Tolsada, aunque ya ejercía oficiosamente desde al menos 1881.

Fig. 4. Manuel Tolsada

Fig. 4. D. Manuel Tolsada Gómez. Fotografía Diario Lanza, 1 de octubre de 1975.

Finalmente, el 1 de octubre de 1900, gracias a los desvelos de D. Manuel Tolsada Gómez, se abrió al público en general. Contaba con 20 puestos de lectura, abriendo con un horario reducido de dos horas, pues la principal vocación del facultativo se producía en el Archivo Provincial de Hacienda, siendo su fondo bibliográfico en ese mismo año de unos 4.000 volúmenes. Los usuarios de esta primera biblioteca fueron casi exclusivamente profesores y alumnos del centro, aunque la idea de apertura pública siempre estuvo en su ser, indicando Tolsada “a nadie que entrara en la biblioteca se le preguntaría por su lugar de nacimiento”.

La situación de la biblioteca provincial incluida en el espacio del propio instituto fue objeto de una fervorosa colaboración y de fricciones entre ambas instituciones, como por ejemplo el uso particular por parte del Instituto del legado testamentario de 1.000 libros realizado por D. José Clemente Patricio a favor de la Biblioteca que D. Manuel Tolsada reclamará. También ocurriría lo propio con el legado de D. Luis Delgado Merchant, también incautado por el Instituto.

Durante esta época la biblioteca se nutre de fondos procedentes del Ministerio de la Dirección General de Obras Públicas, Dirección General de Agricultura, Industria y Comercio, la Dirección General de Instrucción Pública.

En esta primera época, tenemos referencia a un encargado de la biblioteca en el año 1914, D. Antonio Abad Ávalos. También se hace palpable el interés del presidente de la Diputación Provincial, D. Rafael Cárdenas, por el enorme esfuerzo en la adquisición de fondos para la biblioteca.

Traslado a la Diputación Provincial.

En 1922 el Dr. Francisco Tolsada Picazo, sobrino de D. Manuel Tolsada, se hace con la dirección del Archivo de Hacienda y de la Biblioteca de Ciudad Real. Gracias a sus gestiones y a las de D. Bernardo Mulleras y Vicente Calatayud Gil, la Diputación Provincial realiza una adaptación en su palacio y en 1925 cede “un amplio salón con despacho y depósito” con una capacidad de 40 lectores situado en la planta baja. En 1926 la Biblioteca se traslada a su nueva sede.

 

Edificio Diputacion CR 800 Fig. 6. Plano Biblioteca Diputacion
 Fig. 5. Palacio de la Diputación Provincial. (PÉREZ BOYERO 2014:55)  Fig. 6. Plano del Palacio de la Diputación Provincial.

 

 

Como dato curioso, la biblioteca dispuso desde 1936 de préstamo a domicilio. También en este año empieza el control de usuarios al entregárseles los carnets de usuario. Durante esta etapa, la Biblioteca está consolidada como pública accediendo a ella usuarios de todo tipo.

Carnet 01

Fig. 7. Carnet de usuario número 1. AHP Ciudad Real.

La Biblioteca no fue ajena al momento histórico vivido durante el cual se produce, desde los respectivos ministerios, una sucesión continua de ceses y traslados forzosos entre los que se encuentra el del Dr. Francisco Tolsada, cesado de su puesto de docente y trasladado a Barcelona al Archivo de la Corona de Aragón.

Tras la Guerra y la nueva convocatoria de oposiciones se ocupan por personal del Cuerpo Facultativo nuevamente archivos, bibliotecas y museos. Así, en 1944 la nueva archivera de Hacienda, Dª Isabel Pérez Valera, se hace cargo a su vez de la Biblioteca Provincial.

En la memoria de 1949, en texto manuscrito, puede leerse lo siguiente: "Local de la biblioteca: está situada en el edificio que ocupa la Excma. Diputación Provincial. Consta de los siguientes departamentos: Sala de lectura, Despacho y dos habitaciones para Depósito. La sala de lectura es amplia, con tres grandes ventanales. Tiene capacidad para unos cuarenta lectores".

En estos años, la biblioteca aumentó sus fondos mediante aportaciones de Ministerio de Fomento, y gracias a la influencia del diputado a Cortes, Luis del Rey, y al interés de D. José Ruiz Márquez, la biblioteca percibió donaciones de la propia Diputación Provincial y del Ayuntamiento de Ciudad Real.                           

                                                                 

 

Fig. 8. Francisco Tolsada Fig. 9. Isabel Perez Valera

Fig. 8. Dr. D. Francisco Tolsada. Fotografía de la Biblioteca Virtual de Castilla-La Mancha. Boletín de Información Municipal. Nº 19, 12/1965.

Fig. 9. Dª. Isabel Pérez Valera con el Delegado del Gobierno D. José María del Moral Perea de Zayas durante la inauguración de la exposición "Autores de la provincia de Ciudad Real" (1956). Fotografía Archivo de la Biblioteca Pública del Estado-Ciudad Real.

 

               

A pesar del escaso espacio de que disponía se celebraron encuentros y jornadas, como el Congreso provincial de bibliotecarios (1957), exposiciones como la de libros de arte y restos arqueológicos de 1948, la “Exposición bibliográfica: siglo XV-XIX” (1954), “Autores de la provincia de Ciudad Real” (1956), “Bibliotecas Viajeras” (1956), etc. Hay que resaltar la estrecha relación de la Biblioteca con el Instituto de Estudios Manchegos.                                         

 Fig. 10. Interior Biblioteca Diputacion 

Fig. 10. Biblioteca de Ciudad Real. Palacio de la Diputación Provincial (PÉREZ BOYERO 2014: 55).

 

Creación de la Casa de Cultura.

El propio crecimiento de la biblioteca, del número de usuarios y la necesidad de centralizar tanto su gestión como la del archivo, motivó que se solicitara la creación de la Casa del Cultura desde inicio de los años cincuenta.

Tras años de insistencia y gracias a la implicación del gobernador civil, don José María del Moral, del alcalde don Antonio Ballester y del director general de Archivos y Bibliotecas, D. José Antonio García-Noblejas, en 1956, por Orden Ministerial de 23 de octubre, se creó la Casa de Cultura de Ciudad Real, que se construiría por el Ministerio de Educación Nacional, sobre un solar cedido por el Ayuntamiento en la calle El Prado. La Casa de Cultura englobaría el Archivo Histórico Provincial, la Biblioteca Provincial y el Centro Coordinador Provincial de Bibliotecas.

El edificio, obra del famoso arquitecto daimieleño Miguel Fisac, quien realizó el proyecto en 1957, constaba de tres plantas contabilizando un total de 1.190 m2 útiles, en las que se instalaron las siguientes dependencias: Sala de lectura de adultos, Oficinas, Sala Infantil, Salón de Actos y Sala de Exposiciones, así como depósitos en el sótano y otros más pequeños distribuidos en otras plantas.

Fig. 11. Planos Casa Cultura

Fig. 11. Planos de proyecto de Casa de Cultura de Ciudad Real. Blog el Sayón.

 

Las obras de esta nueva sede comenzaron en diciembre de 1957, inaugurándose el 28 de marzo de 1960 la nueva Casa de Cultura con una exposición sobre la Orden de Calatrava en su Sala de Exposiciones. Posteriormente se inauguró la Biblioteca el 31 de marzo de 1961.

La Casa de Cultura fue un centro muy activo en el que se realizaron todo tipo de actividades, además de realizar las funciones propias de archivo y biblioteca. Se llevaron a cabo conciertos, obras de teatro, ciclos poéticos, jornadas, ponencias como la dedicada a José Antonio Primo de rivera en 1963, exposiciones de escultura, de pintura como la de López Villaseñor en 1970, la exposición sobre la Semana Santa de 1962 o la bibliográfica “Breve historia del Libro” (1963).

Con el paso de los años la biblioteca fue ocupando el edificio mermando las funciones para las que fue concebida. Posteriores reformas arquitectónicas del edificio introdujeron escaso valor y funcionalidad.

Como Biblioteca Provincial y posteriormente Centro Coordinador de Bibliotecas se dirigió la creación de bibliotecas en Valdepeñas (1954), Infantes (1954), Pozuelo de Calatrava, San Carlos del Valle, Argamasilla de Calatrava, Almadén o Daimiel (1961), etc.

Fig. 12. Exterior Casa Cultura

Fig. 12. Exterior de la Casa de Cultura. Blog El sayón.

 

Por Resolución del Ministerio de Educación y Ciencia de 19 de noviembre de 1976, se autorizó a que la Casa de Cultura se denominase “Isabel Pérez Valera”, en recuerdo a la que fue su Directora durante muchos años, fallecida unos meses antes en trágico accidente. En 1982 la gestión de la Biblioteca fue transferida a la Comunidad Autónoma de Castilla-La Mancha, estableciéndose el Convenio de Gestión por Resolución de 14/12/1984 (BOE de 18 de enero de 1985).

Con la creación por el Ministerio de Cultura de un nuevo edificio para el Archivo Histórico Provincial, se trasladan en 1989 los fondos del archivo, quedando la Casa de Cultura como sede de la Biblioteca Pública del Estado.

La última remodelación tuvo lugar entre agosto de 1999 y abril de 2000, con el fin de mejorar la funcionalidad de los servicios bibliotecarios. No obstante, el espacio resultó insuficiente, tanto para el funcionamiento correcto de los servicios como para la organización de las colecciones.
 
A finales de los años noventa del siglo pasado, el edificio, en palabras de Emma Alonso, directora entre 1996 y 2007, tenía personal escaso y desequilibrado, aunque motivado y muy preparado, y el edificio se había vuelto pequeño y poco funcional. Esto provocó que se solicitara al Ministerio el diseño y la creación de una nueva biblioteca pública del estado en Ciudad Real que atendiera las necesidades de los usuarios.
 
Fig. 13. Emma Alonso
 
Fig. 13. Emma Alonso. Directora entre 1996 y 2008. Fotografía La Tribuna de Ciudad Real (13.09.2014).
 
Nueva sede.

En el año 2003 se puso en marcha un proyecto firmado por el arquitecto José Luis Martín Clabo para la construcción de un nuevo edificio que se adecuase a las necesidades de los nuevos servicios bibliotecarios.
 
El proyecto definitivo se aprobó a finales de 2003, ya con algunas modificaciones y mejoras aportadas desde la propia Biblioteca, los servicios técnicos de la Delegación Provincial de Cultura y el Servicio de Bibliotecas de la consejería competente en Toledo. Finalmente el concurso se convocó en agosto de 2005 iniciándose las obras a principios de enero de 2006.

El nuevo edificio, construido con un porticado y situado junto a un jardín, como las antiguas bibliotecas de Grecia y Roma, consta de tres plantas, 9.600 m2. Tiene una capacidad de 240 puestos de lectura y 60 puestos de ordenadores para el público.
 
 
                 Fig. 14. Portico BPE                             Fig. 15. Exterior BPE
 
 Fig. 14 y 15. Biblioteca Pública del Estado – Ciudad Real. Vistas desde la Avenida del Ferrocarril y desde el Parque Gasset (Fotografía Wikipedia).
 
 
 
Fig. 16. Planos BPE
 
 Fig. 16. Planos de las plantas de la Biblioteca.
 
 
En el 2008 se incorpora Jorge Gómez a la dirección de la biblioteca ocupándose desde el primer momento de la planificación y ejecución del traslado de la biblioteca desde la Casa de Cultura a la nueva sede.
 
Fig. 17. jorge-gomez
 
Fig. 17. D. Jorge Gómez. Director entre (2008 y 2014). Fotografía Cultura en Guada.
 
El 22 de diciembre de 2010 tuvo lugar la inauguración oficial del edificio por parte del entonces presidente de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, D. José María Barreda y la Ministra de Cultura, D. Ángeles González-Sinde. La biblioteca abrió al público el 23 de diciembre de 2010, con la celebración de unas Jornadas de Puertas Abiertas.
 
Un efecto colateral del traslado de la biblioteca fue el cese de actividad en la Casa de Cultura, sin uso desde entonces.
 
La nueva sede está ubicada en la Avenida del ferrocarril, junto al Parque Gasset, parque situado sólo a poca distancia del centro de la ciudad. Cuenta con parada de varias líneas de autobuses en sus inmediaciones y está próxima a varios edificios públicos (Estación de Autobuses, Casa de la Ciudad, Colegio Público Ferroviario, Museo del Quijote, etc.).
 
Con la inauguración de la nueva sede, se trasladó la Biblioteca a un edificio de nueva planta dotado de mejoras para hacer más cómoda y agradable la visita del usuario mediante salas amplias, grandes ventanales de luz, nuevos equipos informáticos, red wifi, préstamo de tablets y ebooks, nuevas adquisiciones de fondos y una nueva oferta cultural más variada (exposiciones, presentaciones de libros, clubs de lectura, actividades infantiles, congresos, teatro, cine, conciertos, actividades juveniles, etc).
 
Muchas son las iniciativas llevadas a cabo en esta biblioteca que merecen reseñarse, como la celebración de la I Edición de ManchaCómic, la primera feria de cómics en llevarse a cabo en una biblioteca pública del Estado, en la que participaron más de 4.000 asistentes. Una de las señas de identidad de esta biblioteca es su comicteca, la mayor de Castilla-La Mancha y una de las mayores de España. El personal asignado es el responsable de impartir cursos de formación sobre comictecas en la región y en toda España a través de las convocatorias del Ministerio. Esta sección puso en funcionamiento en 2015 la REDCÓMIC, por la que, continuando sus funciones como biblioteca provincial, ofrece exposiciones bibliográficas de cómics a bibliotecas de pequeños municipios. También fue la Biblioteca el lugar de celebración de la I Feria de Videojuegos en una biblioteca pública del Estado, CR-START, en 2016. Para la historia queda nuestra participación en los eventos en conmemoración al IV Centenario de la muerte de Cervantes y Shakespeare, con un programa de actividades muy variado y en colaboración con la Universidad y el Museo Nacional del Teatro de Almagro.
 
Como mayor biblioteca de la provincia se ofrecen a la red de bibliotecas lotes de libros para los clubs de lectura, gestionando anualmente más de 1.700 lotes de libros. También se ofrecen fondos duplicados que donan los usuarios a otras bibliotecas de municipios más pequeños.
 
El trabajo en línea ha permitido la creación y mantenimiento del Diccionario de Autores de Castilla-La Mancha, una base de datos que reúne a escritores, artistas, pensadores, filósofos, poetas e historiadores de todas las épocas nacidos o vinculados con la Comunidad Autónoma.
 
Entre otras tareas, anualmente realizamos un estudio comparativo de la productividad de esta biblioteca en relación a las demás bibliotecas públicas del Estado en la que se aprecia la buena marcha de las bibliotecas de la región y su marca distintiva, las actividades realizadas con y para los usuarios.
 
Fig. 18. AF
 
Fig. 18. Análisis factorial de la productividad de las bibliotecas públicas del Estado 2018.
 
 Este nuevo edificio, su personal, equipamiento y programación ha conseguido que anualmente visiten la Biblioteca unos 300.000 usuarios.
 
Fig. 19. Inauguracion
 
Fig. 19. Autoridades y el personal de la Biblioteca Pública del Estado el día de la inauguración (2010). Fotografía Castilla-La Mancha.es
 
BIBLIOGRAFÍA
 
PÉREZ BOLLERO 2014 Pérez Bollero, E.: Inventario del fondo documental de la Junta Facultativa de Archivos, Bibliotecas y Museos. Madrid: Biblioteca Nacional.